arrow
Recetas

Tiramisù

Un postre tradicional con una historia fascinante y un sabor irresistible: la receta de Andrea es un clásico con un toque especial.

Que el tiramisú es un postre legendario es una verdad como un templo.
La «autoría» de esta delicia hecha con mascarpone, huevos, azúcar, bizcochos de soletilla, café y cacao amargo ha generado un debate controvertido, sobre todo entre Véneto y Friuli Venecia Julia. La Academia Italiana de la Cocina ha certificado, mediante acta notarial, que el lugar de nacimiento del tiramisú es el famoso restaurante de Treviso «Le Beccherie», poniendo fin a esta dulce polémica enograstronómica. Se creó en el año 1970 y se inspira en el «sbatudin», un dulce pobre reconstituyente a base de yema de huevo montada con azúcar. Primero se añadió el mascarpone y después los bizcochos de soletilla mojados en café, y así nació el tiramisú como lo conocemos (y adoramos) actualmente.
Según la tradición, la crema al mascarpone se elabora con huevos crudos: de hecho, Andrea usa los huevos frescos de sus gallinas. Al tratarse de un alimento que entraña sus riesgos, es posible sustituirlo por yemas y claras pasteurizadas.

En la versión clásica del tiramisú que aquí se propone, respetuosa con la receta original, Andrea plantea un pequeño reto: ¿por qué no preparar también los bizcochos de soletilla?

Método

Elaboración de los bizcochos de soletilla

Bate las claras con la mitad del azúcar y una pizca de sal. Cuando empiecen a montarse, añade la otra mitad y continúa hasta tener una mezcla espumosa y consistente.

Añada las yemas, incorporándolas lentamente con una espátula, con un movimiento envolvente de abajo hacia arriba.
Agrega la corteza de limón, el interior de una vaina de vainilla y, poco a poco, la harina y la fécula tamizadas, mezclándolas del mismo modo en tres veces, procurando no que no se deshaga la masa.

Traslada la masa a una manga pastelera con boquilla lisa. Forma tiras de masa de unos 8 cm directamente sobre la bandeja revestida con papel de horno, con la separación adecuada. Primero espolvorea azúcar glas y después azúcar granulado, hornéalos a 190º durante unos 8-10 minutos en horno ventilado y a 150º durante otros 10 minutos o hasta que estén crujientes.

Elaboración del tiramisú

Para preparar el tiramisú, empieza por la crema al mascarpone.
Separa las claras de las yemas y, en un recipiente, monta las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar glas.

Tras haber mezclado en otro cuenco las yemas y la parte restante del azúcar, trabájalas bastante con una batidora hasta conseguir una mezcla clara y espumosa.

Incorpora delicadamente a esta masa el mascarpone poco a poco y, después, añade las claras montadas a punto de nieve. Deja reposar la crema en el frigorífico durante al menos 30 minutos antes de montar el postre.

Introduce unos segundos los bizcochos de soletilla en el café frío y déjalos sobre una hoja de papel para que absorba el líquido sobrante.
Coloca 8 bizcochos de soletilla en línea sobre una fuente, recúbrelos con una capa de crema al mascarpone utilizando una manga pastelera, dispón la segunda capa con 8 bizcochos de soletilla y termina con la crema.
El tiramisú puede consumirse de inmediato o guardarse en el frigorífico. Recuerda espolvorear el cacao amargo antes de servirlo.

 

Artículos relacionados